Un poco de historia

“[…] los muchachos que trabajaban en el ferrocarril, concurrían a la sala de lectura de la biblioteca “Juan B. Justo”. Allí se recibían los diarios La prensa y La Nación. Un día, ven con grandes títulos: ‘mañana, 6 de agosto, se cumple el sexto aniversario de la muerte del sabio argentino Florentino Ameghino’ y así surgió de forma espontánea de uno de los muchachos: ‘Fundamos mañana una biblioteca con el nombre de Florentino Ameghino y nos vamos a juntar en el barrio Tierra del Fuego’.
 Así, al día siguiente, la primera reunión se hizo en la peluquería de Tisera, en calle Jean Jaures al 20 y en cuyo local vio la luz esta biblioteca del Barrio Belgrano el sábado 8 de agosto de 1917.
 Constituida desde entonces en un foco de radiación de la cultura, paso por varios lugares antes de su sede actual en calle Padre Guío; en una habitación anexa a la peluquería de don Martín Tisera y posteriormente cambio dos veces más de domicilio en la calle Rivadavia, el primero antes de llegar al 800 y luego en la vereda de enfrente en una de las habitaciones de la casa que pertenecía a Di Tommaso.
 La biblioteca aparecía como una alternativa entre el boliche y los viejos comités y con el fin de que los jóvenes tengan la posibilidad de recrearse intelectualmente y que les sirviera de escuela para ir incrementando los conocimientos en todos los aspectos del saber, interpretar lo que se lee y poder discernir la verdad del engaño.
 Otro de los domicilios de la biblioteca fue Ituzaingó y  Rivadavia; después a la casa de Freda, media cuadra del lugar anterior avanzando por la vereda de los números pares; tras esto, se trasladó la biblioteca enfrente hasta la década de los ’70 en donde pasó a funcionar en un salón cedido por la escuela N° 16 en Siria y Quintana.
 En 1979 se comenzó a construir el edificio actual en un terreno propio que había sido adquirido con la idea de que la biblioteca no saliera nunca del barrio.
 La comisión fundadora [de 1917] estuvo integrada de la siguiente manera: Secretario general: Pedro Martinelli; secretario de actas: Mariano Pozzi; tesorero: Martín Tiser; vocales: Lorenzo Andrade, Javier Castro, Juan Pena, César Signoni.
 Además se debe mencionar a las familias que se destacaron por su colaboración con la biblioteca: Palumbo, Amaya, Lucaroni, Baldasari, Balestro, Giufre y otros pero sobre todo se debe destacar la militancia de la familia Scheidegger que eran varios hermanos y todos trabajaban en la biblioteca formando parte de la comisión […]”

 

*Biblioteca “Florentino Ameghino”: foco de cultura permanente. En: Democracia. Junín. 7. abr. 1999.